lunes, 12 de septiembre de 2011

ni fuiste, ni te vieron

Ella movía la pierna nerviosamente de un lado a otro y no se daba cuenta que su tacón se raspaba contra el banco marcándolo para siempre cada vez. Bebía sorbos lentos y largos su margarita y hacía un gran esfuerzo por ignorar el horror que sentía en la sien por lo helado de la copa. Volteó a ver su celular y aunque no esperaba que la llamara nadie lo seguía mirando ocasionadamente.
Un caballero salió de la oscuridad y se le aproximó. buenas. Ella no respondió pero con un ademán con la mano lo invitó a sentarse a su lado. El hombre con manos grandes se sentó y le tomó la pierna derecha como si fuera una espiga de trigo y la apretó. Ella volteó a verlo pero no dejó de tocarla. Estoy muy solo--- vociferó echando humo por la boca. Ella le sonrió y le dijo, todos los estamos, pero antes no eras así. No. --Ladró. Y ella volvió a sonreír ligeramente y dijo ni modo. Ella regresó su mirada a su celular y el hombre de las manos grandes apretó de nuevo la pierna delgada. ¿Otra, margarita? Margarita, ¿quieres otra margarita? No, me llamo Margarita No, la bebida se llama Margarita. Ok.

Alguien los observaba desde la penumbra y solamente se apreciaba el rojo vivo de su habano encendido. Ella se percató del olor y cuando miró hacía las sombras el gordo se hizo para atrás.

“mira mamacita, ese de ahí es mi socio y en un ratito nos vamos a ir a la chingada de aquí. Y tú nos vas a acompañar, ¿cómo la ves? Va, ¿y qué me van hacer? ¿Me van a matar, me van a coger? Ay güera, por a dar el roll, al cotorreo no más. Pendejos Y el hombre la tomó firmemente del brazo como si fuera pasta cruda y la levantó de un golpe de la silla. La alzó hasta su altura y le suspiro en el oído produciéndole escalofríos: ni modo prima a veces así toca. Levantó la gran mano y el gordo de la oscuridad salió a la luz y vino hacia ellos. Ella dejó unos billetes en la barra y el de manos grandes le hizo una seña para que los guardara. La casa invita mamita.
Salieron los tres del bar y nunca nadie los volvió a ver.



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