lunes, 18 de junio de 2012

gracias por participar


I have no idea how the fuck did I ever let you near me. Eres un mentiroso, un cabrón no te importa lo que siento. No tienes consideración alguna por la persona que más te ama en este mundo, no tienes ni el más mínimo respeto por la persona que lo ha dado todo por ti. No es justo que cuando tu sales vas a donde quieres y hacer lo que quieres, ok tal vez es justo pero no es justo cuando yo  salgo al puto súper tu quieres saber con quién estoy q hago y por qué? Sabes no es justo. Vale madre si vas hacer lo que quieras y valerte verga avisarme o decirme que pedo, a mí también me puede valer madre. Me estoy cansando mucho de ti y de tu pinche actitud pendeja. Yo quiero una relación de verdad no un puto chiste, yo quiero q me tomen en cuenta no que hagan de cuenta q no existo. Eso no me gusta. No puedes hacerme pasar días así sin decirme que pedo, o sea no tienes saldo me vale madre, se encuentra la manera teléfonos de monedas el teléfono del hotel, internet, hay mil maneras pero cuando no se tiene la voluntad simplemente no se la tiene, no puedo cambiar eso, es muy triste, sobre todo para mí pero no lo puedo cambiar, si a ti no te importa, yo no sé que más hacer para que te importe. Nadie en mi pinche vida me había hecho llorar tanto como tú, nadie. Ni siquiera el desgraciado hijo de puta q me violó cuando era niña, nadie. No sé cómo tienes los huevos para tratarme así, supongo que es porque me dejo pero ya me cansé cuando te vea te diré adiós
Gracias por nada

A por cierto,
Te engañé con mi amigo Alex.  El viernes santo, vino a mi casa, yo les dije a mis papás que íbamos a Starbucks, pero nos fuimos a un motel, al Angus. Rentamos un cuarto y el ya llevaba los condones. Me confesó que siempre me había querido hacer el amor, desde el día que me conoció que no se imagina todo lo que me haces sufrir y porque sigo estando contigo. Estaba nerviosa, porque no lo amo, aunque él me ama a mí desde hace años. Me senté en la cama y me tomó de los brazos me acercó y me besó mucho luego por todo el cuerpo y me desnudo completamente. Admiró mi cuerpo y me hizo sexo oral, luego yo lo masturbé y finalmente me penetró, lo hicimos como 6 veces y me vine casi todas. Pero sólo pensé en ti cuando terminé la primera vez y como tú nunca me has podido dar un orgasmo. NUNCA.  Cuando terminamos, nos metimos a bañar y volvimos hacer el amor, sin condón. Nos besamos como una hora más y le dije que probablemente debíamos regresar a mi casa, me compró un frapuchino y me dio un beso largo y mojado. Te amo, me dijo por favor déjalo, quédate conmigo. Yo sólo sonreí y le moví la cabeza a los lados lentamente. Sabes que no lo haré, basta que sepa lo que hicimos, y él me dejará a mí, si no lo dejo yo antes. El sonrió y me dijo, yo te amo desde el momento en que te vi hace 6 años. Desde el momento que me miraste. No me acuerdo le dije. Después me volvió a besar y me agarró con fuerza un seno, eres un tigre me dijo mientras mordía mi oreja. Te amo no lo olvides, y cuando lo volvió a decir me dio mucha hueva y le dije adiós. Me metí a mi casa y lloré amargamente como por media hora. Finalmente lo hice, engañé y te engañé a ti al amor de mi vida, pero no me sentía triste por mí, sino por ti. Fue hermoso y tú no eras parte de ello. Me puse un vestido y me fui a cenar, tu cara resplandece me dijeron todos y yo sólo sonreí pues sabía que tu no tienes nada que ver con ello. Ahora que nos dejamos, no voy con él. Sólo quería saber que era estar en la cama de alguien más  y engañarte, tener el placer de saber que hice algo sin ti por fin sin ti en mi vida. 

miércoles, 13 de junio de 2012

arg


Se habían conocido en un bar. Él pensaba que ella era canadiense y ella pensaba que él estaba borracho. Déjame tomarte unas fotos, me gusta sacar fotos de la gente que veo. Ella dijo que si, no posó, solo se enfocó en no cerrar los ojos. Casi nunca le tomaban fotos aunque ella hubiera querido todo lo contrario. Le invitó una cerveza y le halago el cabello que se podía saber que era largo aunque lo traía recogido en un chongo en trenza enredado en la cabeza. Te había visto en fotos, pero no estaba seguro que fueras tú le dijo el vaquero con la cámara. No sabías ni quien era mentiroso. Le contestó ella tomando su cerveza a grandes sorbos. Pues la verdad es que lo único que sé es que desde que te vi me dieron ganas de morderte hasta que te saliera sangre. Dicho esto le tomo el hombro y se lo besó, a retirarse le encajó los dientes.  Ella no se inmutó en lo más mínimo por el comentario del vaquero, y aunque no estaba acostumbrada a las declaraciones del estilo no le pareció nada descabellado que alguien que acababa de conocer la encontrarla mordible. Los besos y las mordidas son lo mismo, solo en diferente ímpetu. Unos duelen de diferente modo. Hasta cierto punto un beso es una invasión a tu persona. Una violación a tu cara. Hecho mal da coraje, hecho bien causa adición. Los besos son una cosa muy peligrosa que debe usarse con cuidado porque es un arma de dos filos. Una sentencia que como puede ser tu salvación puede ser tu derrota. Él la miró toda la noche y aunque casi no estuvo a su lado cuando pasó donde ella estaba con sus amigos le dijo no me gustas nada, eres la mujer más extraña que he visto. A ella no le afectó para nada el comentario. Pasaba a su lado y le tocaba la espalada con un dedo, produciéndole escalofríos. Tú tampoco me gustas a mí cabrón. Pasada la media noche él se le puso enfrente y le dio una servilleta con algo escrito. Ella lo leyó y lo guardó en su clutch verde Cavalli. Esa noche tomó demasiada cerveza y fue al baño varias veces, en una de las veces entró el vaquero ella lo vio por el espejo, se le acercó y cerró los ojos.
El día siguiente el bar amaneció acordonado por la policía. Encontraron el baño lleno de sangre, cabellos pegados por todo el espejo, ni rastro de la chica. Ni su ropa. Dicen que se la comió, que no era la primera vez que lo hacía. Lo único que había debajo del lavabo eran un par de deditos que mosqueados daban más tristeza que asco. 

ni te mueres





Empezó a fumarse tres fliptops a la semana. Ella dejó de interesarse por ser bella y por trabajar en lo que más le gustaba. Se enteró que su esposo desde hace tiempo tenía una familia, ya era casado y tenía tres hijos.  A esta familia que ella asumía que era su principal le había dado todos los lujos, escuelas privadas, vacaciones, casas, reconocimiento social, etc. Cuando a ella y a la hija que tuvieron las tuvo viviendo con privaciones toda su vida. Ella, ya deprimida tuvo una crisis nerviosa cuando se enteró de la doble vida de su esposo. Intentó suicidarse de una manera por más grotesca. Se apuñalo con un cuchillo de cocina el cuello, en el pecho y después se hizo trizas las muñecas. Su hija que entonces contaba con unos siete años escondida fue testigo de todo esto. La internaron en un psiquiátrico donde su esposo jamás fue a visitarla. Las cicatrices emocionales de su fallido intento de suicidio la dejaron marcada de por vida, perdió  la custodia de la niña y al no quererla el padre, su abuela, su madre, se hizo cargo de ella. Ella todo el tiempo que estuvo internada no hacía más que llorarle al fulano, día y noche. Empezó a mejorar y fue dada de alta y lo primero que hizo fue ir a buscarlo. El regresó a vivir con ella y la amenazaba de muerte si lo dejaba, para lo cual era lo mismo, ella sin él se quería morir y con él moría lentamente. No dejaba de fumar, dejó de comer, vivía angustiada día a día de saber que él era el que la iba a dejar. Una amiga fue a visitarla y la empezó a convencer de que lo que estaba viviendo estaba mal, era una relación enferma que ya casi la iba a matar, qué tenía una hija a la cual había abandonado por sus estupideces, qué esperaba? No convencida pero muy movida con la plática de su amiga, con todo el dolor de su dependencia emocional hizo sus maletas imitación Louis Vuitton y estaba en la puerta cuando llegó el hombre, que cuando vio las maletas la metió en la casa a golpes y le grito que si se iba la iba a buscar y a cortarla en pedacitos. Se los voy a mandar a todos tus pinches parientes y amigos metiches, tus chichis en una maleta, tus piernas en una bolsa, toda en cachitos pinche vieja. Para entonces la niña ya tenía unos nueve años y había quedado muy dañada por todo lo que había vivido en su casa. Una vez la abuela se accidentó se rompió una vértebra y la cadera. Cuando estaba ene l hospital dejó la declaración de cómo había caído inconclusa, días después la niña dijo que había tratado de matar a su abuela haciéndola caer de la escalera porque la había regañado. Después de más años de tortura y peleas el hombre se fue de la cara y ella tuvo otro intento de suicidio, esta vez con pastillas, no lo logró. Trató de hacerlo tantas veces que llegó a un punto que su propia hija le perdió el respeto y cuando estaba en recuperación le decía: ya muérete, no más dices y no pasa nada. Ya muérete de una vez. El cáncer de pulmón la alcanzó. Dicen que murió sola, sin nadie a su lado, en una cama del seguro social.