lunes, 17 de junio de 2013

pinzas para los ojos

Tengo un libro viejo junto a mi cama.
El olor de sus páginas me adormece.
Entre cada una hay una historia más
que no está escrita en ningún lado
su impresión quedó descartada
porque fueron palabras que nunca
nadie dijo, se imaginaron de más


Tengo a mi lado un vaso de agua
pero escojo morirme de sed.
Pienso en arenosos agujeros
en cavernas vastas y saladas
porque sentir que falta algo
es una forma de decirme NO.

Tengo las manos temblorosas y las piernas inquietas
nunca sabré porque la gente hace la lengua rollito cuando tose.

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